La fiscal general se mueve en medio de los procesos de elección institucional.
Ha puesto sus ojos inicialmente en la CC, pero la USAC le cerró la puerta… ahora le queda la CSJ; mientras tanto, sorprende con postularse para un tercer período al frente del MP… que es imposible.
La reciente confirmación de que María Consuelo Porras Argueta buscará un tercer periodo al frente del Ministerio Público (MP) ha levantado más sospechas que certezas.
En un escenario donde el encargado de nombrarla sería su mayor adversario político, el presidente Bernardo Arévalo, la pregunta en los pasillos judiciales no es si logrará quedarse en el MP, sino qué está negociando realmente mientras el reloj de su inmunidad marca la cuenta regresiva y sus ojos siguen puestos en una magistratura en la Corte de Constitucionalidad, que le daría poder e inmunidad.
El laberinto del nombramiento: ¿Misión imposible?
Para que Porras sea reelecta, debe superar dos filtros infranqueables. Primero, entrar en la nómina de seis candidatos que elabora la Comisión de Postulación. Segundo, y más difícil, ser la elegida de Arévalo.
Naciones Unidas pidió investigar a Consuelo Porras, actual fiscal general de Guatemala, en relación con presuntas adopciones ilegales internacionales de niños indígenas en una casa hogar de la que fue directora.https://t.co/7d8cYgFWT7
La noticia sobre una posible implicación de la fiscal general en adopciones ilegales por el año 1982 le dio la vuelta al mundo y agrandó las dudas sobre su futuro…
Es de conocimiento público que el Ejecutivo ha intentado, por todas las vías legales, removerla del cargo por «falta de honorabilidad». Resulta inverosímil que el mismo Presidente que la califica como el «obstáculo principal para la democracia» le extienda el mandato hasta 2030. Por ello, analistas sugieren que su inscripción para el MP es, en realidad, un distractor táctico.
Algunos analistas, más desconfiados, temen que todo pueda ser una treta para presentar impugnaciones en el proceso, pero el problema persiste: ella no tendrá un tercer período al frente del MP, en donde se ganó a pulso el mote de «la fiscal más sancionada internacionalmente de Latinoamérica».
El verdadero objetivo: El blindaje de la «Corte Celestial»
La verdadera batalla de Porras no estaría en el MP, sino en la Corte de Constitucionalidad (CC). Al quedar fuera del cargo de Fiscal General el próximo 16 de mayo, Porras perdería el derecho a antejuicio y quedaría expuesta a las decenas de denuncias penales que pesan en su contra.
«La CC es el único refugio que le garantiza cinco años de inmunidad total y el poder de revertir cualquier proceso penal en su contra. Su postulación al MP podría ser una pantalla para negociar su llegada a la CC a través de la vía que aún le queda abierta: la Corte Suprema de Justicia (CSJ)», señala un analista constitucional consultado por Crónica.
La fiscal general Consuelo Porras tiene hasta el 27 de febrero para presentar su candidatura ante la CSJ… ¿Tendrá apoyo?
En ese sentido, queda abierta la posibilidad de participar en la elección por la CSJ, pero no habría que descartar que, como sucedió en la USAC, los que alguna vez fueron aliados, la dejen sola por ser un personaje «incómodo» a los ojos de la comunidad internacional y de la mayoría de guatemaltecos.
El síntoma del aislamiento: El «cero» de la USAC
La señal más clara de que el poder de la Fiscal se está resquebrajando ocurrió la semana pasada en Antigua Guatemala. Durante la elección de magistrados de la CC por parte del Consejo Superior Universitario (CSU), Porras no obtuvo ni un solo voto.
Incluso el bloque afín al rector Walter Mazariegos, considerado su aliado natural en la estructura de poder actual, le dio la espalda. Este «voto de silencio» sugiere que sus antiguos socios la ven ahora como un activo tóxico. Su figura, desgastada por la presión internacional y la confrontación directa con el Ejecutivo, parece haber dejado de ser útil para el pacto de actores que antes la sostenía.
4. El peso de la paria internacional: La Lista Engel
Consuelo Porras no es solo una funcionaria cuestionada localmente; es la figura guatemalteca con más sanciones internacionales vigentes. Su inclusión en la Lista Engel de Estados Unidos (Sección 353) no es un trámite menor. El Departamento de Estado la define textualmente como una figura que ha:
Obstruido investigaciones de actos de corrupción para proteger a aliados políticos.
Instrumentalizado el MP para perseguir a oponentes políticos y operadores de justicia independientes.
Socavado procesos democráticos en el país.
A esto se suman las sanciones de la Unión Europea (vigentes hasta 2027), Canadá y el Reino Unido, que prohíben su ingreso a casi 30 países y congelan sus activos en el exterior.
Conclusión: ¿Hacia la soledad absoluta?
Si la CSJ no cede a las presiones para designarla como magistrada a la CC, Consuelo Porras podría enfrentar a partir de mayo un escenario inédito: la soledad del poder perdido. Sin el control del MP y sin la protección de la CC, la funcionaria que intentó frenar la transición de mando en 2024 quedaría a merced de los mismos tribunales que hoy controla.
El «Plan B» está en marcha, pero por primera vez en ocho años, los aliados de la Fiscal parecen estar calculando el costo de hundirse con ella.
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