- La Cumbre fue escenario para plantear una regulación urgente de la IA, tras debatir los riesgos y oportunidades que representa su vertiginoso avance.
- India se convierte en uno de los países que recibirá más inversión para desarrollar la IA.
Decenas de líderes mundiales ultiman una postura común para abordar la inteligencia artificial que se espera que sea presentada este viernes (20.02.2026) al cierre de una cumbre de cinco días en Nueva Delhi sobre esa tecnología de vertiginoso desarrollo.
Al unísono en la jornada previa del jueves, el jefe de la ONU, António Guterres; el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva; el francés, Emmanuel Macron; y el director de OpenAI, Sam Altman, hicieron un llamamiento para garantizar el acceso universal a la IA y su regulación «urgente».
La frenética demanda de IA generativa ha disparado los beneficios de las empresas, pero al mismo tiempo ha alimentado los temores sobre el impacto en la sociedad, los empleos y el planeta.
«La democratización de la IA es la mejor manera de garantizar que la humanidad prospere», dijo en su intervención en la cumbre el ejecutivo de la empresa creadora del famoso robot conversacional ChatGPT.
«Esto no quiere decir que no necesitemos ninguna regulación o medida de seguridad. Es obvio que las necesitamos, urgentemente», dijo.
Por su parte, el brasileño Lula alertó que, «sin una acción colectiva, la inteligencia artificial agravará las desigualdades históricas».
«Los algoritmos no son solo aplicaciones de códigos matemáticos que sustentan el mundo digital, son parte de una compleja estructura de poder», añadió el mandatario latinoamericano, al señalar que cuando «unos pocos» los controlan «no estamos hablando de innovación, sino de dominación».
El francés Macron se mostró decidido a participar en la definición de las «reglas del juego» de esa tecnología y pidió a las plataformas, los gobiernos y los reguladores «que trabajen juntos para hacer de internet (…) un espacio seguro».
Esta Cumbre sobre el Impacto de la IA en India es la cuarta reunión anual para debatir los riesgos y oportunidades que plantea su vertiginoso avance.
Es la mayor hasta la fecha y la primera en un país en desarrollo, e India aprovecha la oportunidad para impulsar sus ambiciones de alcanzar a Estados Unidos y China.
Nueva Delhi espera más de 200.000 millones de dólares en inversiones durante los próximos dos años, y los gigantes tecnológicos estadounidenses han presentado esta semana nuevos acuerdos y proyectos de infraestructura.
El «bien común» mundial
Muchas voces de la industria afirman que se necesitan medidas más contundentes para combatir problemas emergentes relacionados con la IA, como una temida destrucción de los empleos, abusos en la red o la demanda eléctrica de los centros de datos.
Sin embargo, el enfoque general del evento en la capital india y las vagas promesas realizadas en las cumbres anteriores en Francia, Corea del Sur y Reino Unido podrían hacer improbable que se alcancen compromisos concretos.
Aun así, «la gobernanza de las tecnologías poderosas suele comenzar con un lenguaje común: qué riesgos son importantes, qué umbrales son inaceptables», afirmó Niki Iliadis, directora de gobernanza global de la IA en The Future Society.
«Es cierto que las empresas de IA son influyentes, pero no son soberanas», dijo a la AFP.
Los debates de la cumbre de Nueva Delhi, a la que asistieron decenas de miles de personas de todo el sector, incluidos los principales directores ejecutivos de empresas tecnológicas, han abarcado grandes temas como la protección de los niños hasta la pérdida de puestos de trabajo y la necesidad de un acceso más equitativo a las herramientas de IA en todo el mundo.
«Estamos entrando en una era en la que los seres humanos y los sistemas de inteligencia crean, trabajan y evolucionan juntos», señaló el jueves el anfitrión, el primer ministro indio, Narendra Modi.
«Debemos decidir que la IA se utilice para el bien común mundial», clamó.
Guterres, el secretario general de la ONU, pidió a los magnates presentes que apoyaran un fondo global de 3.000 millones de dólares para impulsar las habilidades en IA y hacer que la potencia informática sea más asequible.
«El futuro de la IA no puede ser decidido por un puñado de países, ni dejarse a merced de unos pocos multimillonarios», afirmó.
mg (afp, dpa, ap)