- Se esperaban acciones como está en los procesos eleccionarios. Los profesionales «afines» han votado en el CANG en todas las elecciones para magistrados de la CC desde 1986.
- El caso llegará a la CC, que debiera resolver en cuestión de horas.
A dos días de que el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) elija a sus representantes ante la Corte de Constitucionalidad (CC) para el periodo 2026-2031, una resolución judicial ha encendido las alarmas sobre una posible maniobra para manipular el resultado de las urnas.
Un amparo otorgado por una Sala la Sala Sexta de lo Contencioso Administrativo de Apelaciones ordenó excluir del padrón electoral a los profesionales de «ciencias afines» (politólogos, sociólogos, internacionalistas, entre otros), limitando el voto exclusivamente a los abogados y notarios.
El fin de una tradición democrática de 40 años
Desde que se instauró la primera Corte de Constitucionalidad en 1986, bajo el marco de la Constitución vigente, el padrón electoral del CANG ha sido integral. Históricamente, todos los profesionales que por ley pertenecen a este colegio han ejercido su derecho al voto sin distinción.
Expertos constitucionalistas señalan que esta exclusión repentina rompe con cuatro décadas de institucionalidad y derechos adquiridos. La Ley de Colegiación Profesional Obligatoria establece que los graduados de carreras afines deben agruparse en los colegios existentes, integrándose con plenos derechos y obligaciones, lo que incluye elegir y ser electos.
El CANG se pronunció de inmediato y fijó su postura:
- Que la Junta Directiva junto al equipo de defensa gremial, se mantiene activo para enfrentar y tomar las acciones que sean necesarias para la defensa del orden institucional y del derecho de participación que la ley reconoce a todos los agremiados.
- Exhorta a sus agremiados a mantenerse atentos, informados y a participar activamente el próximo 4 de febrero, votando por los candidatos que consideren idóneos.
¿Maniobra de las fuerzas antidemocráticas?
Todo indica que esta resolución no es una cuestión técnica, sino una estrategia política. Diversos sectores denuncian que se trata de una maniobra orquestada por grupos de abogados afines a las llamadas «fuerzas antidemocráticas».
Al reducir el padrón y eliminar el voto de miles de politólogos y sociólogos —quienes suelen tener un perfil crítico y menos alineado a las estructuras tradicionales de poder gremial—, estos grupos buscan facilitar la elección de magistrados que respondan a intereses particulares y garanticen impunidad o control sobre las cortes.
Escenario de incertidumbre: El factor tiempo
Aunque se espera que este lunes y martes se interpongan múltiples impugnaciones y recursos de apelación ante la propia Corte de Constitucionalidad para revertir esta medida, el tiempo juega en contra de la transparencia.
Analistas legales advierten que es poco probable que estas acciones tengan un efecto suspensivo antes del miércoles, día programado para la votación. En todo caso, es la propia CC la que deber´pa resolver de inmediato las impugnaciones que se presenten.
Esto dejaría al CANG en una posición comprometida: realizar una elección con un padrón «mutilado» que podría viciar de nulidad todo el proceso o, peor aún, consolidar una magistratura en la CC nacida de una exclusión arbitraria.