Carlos Alcaraz toca la gloria y gana su séptimo Grand Slam

  • El tenis mundial ha vivido hoy su propia «caída del Muro de Berlín». En una noche que ya es historia del deporte, Carlos Alcaraz ha derrotado a Novak Djokovic por 6-4, 3-6, 7-6(5) y 6-2, conquistando su primer Australian Open y, lo que es más importante, completando el Grand Slam de Carrera.

A sus 22 años, el murciano ya tiene en sus vitrinas los cuatro «Grandes», cerrando el círculo en el jardín donde el serbio parecía inmortal.

Un duelo de gladiadores en Melbourne

La Rod Laver Arena era una olla a presión. Djokovic buscaba su 25º grande; Alcaraz, la eternidad. El partido fue una oda al tenis moderno, una mezcla de fuerza bruta y sutileza táctica.

El primer asalto: Alcaraz salió sin complejos. Rompió el saque de «Nole» en el tercer juego y mantuvo la ventaja con una derecha que viajaba a velocidades prohibidas. El 6-4 inicial fue un aviso: el joven ya no venía a aprender, venía a reinar.

La resiliencia del Rey: Pero a Djokovic nunca se le puede dar por muerto. En el segundo set, el serbio tiró de oficio, ralentizó el juego y desquició a Alcaraz con bolas profundas al revés. Un 3-6 que devolvía las tablas y la incertidumbre.

El punto de inflexión: El tercer set fue una batalla de 78 minutos. Se decidió en un tie-break agónico donde Alcaraz, con 5-5, se inventó una dejada de otro planeta y un ace posterior para llevarse el parcial. Ahí se rompió el partido.

La coronación: En el cuarto, Djokovic acusó el desgaste físico y mental. Alcaraz, oliendo la sangre, voló sobre la pista. Con un revés paralelo inapelable, cerró el partido y se desplomó sobre el cemento azul de Melbourne.

¿Cómo se vence al invencible?

La victoria de Alcaraz no fue solo una cuestión de juventud, sino de evolución táctica. Bajo la mirada de su equipo, el español ejecutó un plan maestro que desactivó las virtudes de Djokovic.

Las claves del éxito:

Variedad de alturas: Alcaraz no jugó un partido plano. Alternó bolas con mucho «kick» que obligaban a Djokovic a golpear por encima del hombro, zona donde el serbio sufre más a sus 38 años.

El «Drop Shot» como arma de desgaste: Las dejadas de Alcaraz no solo ganaron puntos, sino que minaron las piernas de Novak, obligándole a constantes arranques explosivos que terminaron por pasarle factura en el cuarto set.

Saque valiente: En los momentos de quiebre, Alcaraz no dudó. Salvó 6 de las 8 bolas de break que enfrentó, la mayoría con saques directos o servicios abiertos que le permitían dominar el segundo golpe.

El significado histórico: El club de los elegidos

Con este título, Carlos Alcaraz se une a un club casi místico. Es el noveno hombre en la historia en ganar los cuatro Grand Slams (Nueva York, Londres, París y Melbourne), uniéndose a nombres como Agassi, Federer, Nadal y el propio Djokovic.

Sin embargo, la precocidad del español asusta: lo ha logrado antes que cualquiera de los «Big Three». Para Novak Djokovic, esta derrota marca quizás el fin de su dominio absoluto en Australia, aunque su nivel hoy demostró que sigue siendo el mayor examen posible para cualquier aspirante.

Deja una respuesta