- La Fórmula 1 sigue empujando sus límites, y Cadillac ha decidido hacerlo desde el epicentro del espectáculo global.
La escudería estadounidense anunció que mostrará su monoplaza en Nueva York, una vez que se revele oficialmente el diseño del auto durante el Super Bowl LX, en una estrategia de mercadotecnia sin precedentes dentro del Gran Circo.

A partir del 6 de febrero, el equipo Cadillac F1, donde corre el mexicano Sergio “Checo” Pérez, instalará un espacio especial en Times Square, con un conteo regresivo que culminará con la presentación pública de su auto para la temporada 2026. El anuncio fue realizado mediante un comunicado oficial, que confirma la ambición del proyecto: no solo competir en la pista, sino conquistar al público desde la narrativa, el impacto visual y la cultura popular.
Un lanzamiento al estilo americano
La presentación del primer Cadillac F1 de la historia no se limitará a un evento tradicional ni a una gala cerrada. El equipo apostará por un comercial televisivo durante la transmisión del Super Bowl, uno de los espacios publicitarios más codiciados del planeta, aprovechando una audiencia masiva que trasciende lo deportivo.
El escenario no podía ser más simbólico: el Super Bowl LX, entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, servirá como plataforma para mostrar el diseño del monoplaza, mientras que Times Square funcionará como extensión física del lanzamiento, mezclando Fórmula 1, entretenimiento y cultura urbana. Nunca antes un equipo había llevado tan lejos la lógica del “show” en la F1 moderna.
Marketing, identidad y una nueva era en la F1
La estrategia de Cadillac refleja el nuevo rumbo comercial de la Fórmula 1, cada vez más enfocada en el mercado estadounidense. No es casualidad que el anuncio se haga en Nueva York ni que el lanzamiento se vincule al mayor evento deportivo del país. Cadillac no quiere presentarse como un equipo más: quiere nacer como una marca global desde el primer día.
La presencia de Checo Pérez suma un componente clave: el alcance del mercado latino y la conexión con una afición fiel que trasciende fronteras. El piloto mexicano se convierte así en uno de los rostros principales de un proyecto que combina automovilismo, espectáculo y posicionamiento comercial.
Desde el punto de vista deportivo, la expectativa aún está contenida. No se han mostrado detalles técnicos ni ambiciones competitivas concretas. Pero en términos de impacto mediático, Cadillac ya ganó su primera carrera: captó la atención del mundo antes incluso de salir a pista.
Cadillac F1 ha entendido que en la Fórmula 1 actual no basta con tener un auto competitivo; hay que contar una historia poderosa. Apostar por el Super Bowl, Times Square y una puesta en escena de alto impacto es una declaración de intenciones clara: este equipo quiere marcar época desde el arranque.