- Más 40 guardias fueron retenidos en varios motines ejecutados por los reos que protestan por el traslado de sus líderes.
- Gobierno anuncia que ha recuperado el control de Renovación 1, mientras se registran ataque en calles de la ciudad contra agentes de la PNC
Grupos de pandilleros retuvieron a más de 40 guardias en varias cárceles del país el sábado y los disturbios persisten en varias de ellas, aunque las autoridades anuncian que se ha recuperado el control del presidio Renovación 1. al tiempo que se da cuenta de ataques a aquentes de la PNC que podrían estar vinculados a las pandillas.
Los motines tienen su origen como protesta de los pandilleros por el traslado de sus líderes a una prisión de máxima seguridad, informaron las autoridades.
Hasta el momento «no hay personas heridas ni fallecidas», señaló ayer en conferencia de prensa el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, quien descartó negociar la liberación de los rehenes. Este domingo los bomberos Bomberos Municipales y Voluntarios reportan varios ataques armados contra agentes de la Policía Nacional Civil en distintos puntos del área metropolitana, y se cree que pueda haber algunos fallecidos.
El gobierno no va a «restituirles sus privilegios» ni a «trasladarlos a las cárceles que ellos quieren» si no liberan a los rehenes, dijo Villeda.
El director del sistema penitenciario, Jorge Guillermo López, informó de nueve guardias retenidos en la cárcel de máxima seguridad Renovación I, a unos 75 kilómetros al sur de Ciudad de Guatemala, donde se encuentran los líderes de las pandillas Barrio 18 y su enemiga Mara Salvatrucha (MS-13).
Además, hay otros 28 rehenes, todos ellos custodios, en el centro penitenciario Fraijanes II y otros nueve, uno de ellos sicólogo, en Preventivo, al este y en la periferia de la capital guatemalteca, respectivamente.
«Están molestos porque se les han quitado ciertos privilegios», pero «no podemos permitir que en los centros penales los reos hagan lo que les venga en gana», señaló Villeda.
Varios medios locales mostraron un video, aparentemente grabado por los amotinados, en el que aparecen siete rehenes, uno de los cuales pidió a las autoridades llegar a un «acuerdo».
Barrio 18 y MS-13 son agrupaciones criminales, consideradas «terroristas» por Estados Unidos y Guatemala, que están acusadas de sicariato, extorsión y tráfico de drogas en el país centroamericano.
A mediados del año pasado, las autoridades trasladaron a los principales cabecillas a una cárcel de máxima seguridad donde permanecen aislados, lo que ha provocado desde entonces motines de pandilleros.
El Gobierno ha activado protocolos para realizar operativos conjuntos entre los guardias penitenciarios, la PC y el Ejército, para retomar el control en todos los presidios.
El año pasado se registraron algunos brotes similares, pero sin lograr la retención de rehenes como sucedió en esta ocasión.
(Noticia en desarrollo)