EN LA JUGADA | Dinero a manos llenas para un deporte con escasos resultados


Ese dinero es pagado con impuestos de los guatemaltecos por lo que la dirigencia está sujeta a la rendición de cuentas y al cuestionamiento público en aspectos tanto deportivos como administrativos


Hugo Castillo Aragón

Muy pocas personas saben que el deporte guatemalteco recibe dinero del Presupuesto General de Gastos de la Nación por mandato Constitucional. Pase lo que pase el deporte tendrá su dinerito seguro, sin esforzarse y sin dar resultados, porque esa palabra no es precisamente una prioridad para los dirigentes.

Bajo ese contexto es bueno saber que el 3% de ese presupuesto es lo que recibe el deporte y se distribuye, como un suculento pastel en: Dirección General de Educación Física (DIGEF): 0.75%. Viceministerio del Deporte y la Recreación: 0.75%.

Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG): 1.2% (de este, el 50% va a federaciones/asociaciones) y Comité Olímpico Guatemalteco (COG): 0.3%.

Ese dinero es pagado con impuestos de los guatemaltecos por lo que la dirigencia está sujeta a la rendición de cuentas y al cuestionamiento público en aspectos tanto deportivos como administrativos, pero rara vez quien cuestiona es tomado en cuenta ya que el deporte es como tantas instituciones públicas, intocable.

Lo importante también es saber porque el deporte recibe tanto dinero. El 31 de mayo de 1985 se promulgó la autonomía del deporte que es el origen de la actual estructura, y en mi humilde opinión, el origen de todos los males porque todos se acomodaron y se limitaron a poner la mano sin hacer mayor esfuerzo.

En los artículos 91 y 92 de la Constitución Política de Guatemala se creó la asignación no menor al 3 por ciento del Presupuesto de Ingresos Ordinarios del Estado, para el desarrollo del deporte escolar, recreativo y federado.

De tal manera, si el presupuesto sufre alguna ampliación, automáticamente debe considerarse la asignación del porcentaje señalado para este sector. En pocas palabras, el dinero nunca faltará, pero en esos 39 años desde que se promulgó la autonomía nada ha pasado más allá de algunos triunfos esporádicos.

La infraestructura también es paupérrima y prueba de ello es que en pleno 2026 el estadio Doroteo Guamuch o Mateo Flores, que muchos aseguran es la máxima instalación deportiva del país, está en ruinas y con el peligro de quedar abandonado para siempre.

Sobre el dinero para el deporte según notas de prensa de principios del año pasado, el Fomento al Deporte No Federado y a la Recreación recibiría 384 millones 22 mil 525 quetzales y el viceministerio del Deporte 384 millones 22 mil 525 quetzales.

“Entre las Obligaciones del Estado a Cargo del Tesoro (aporte constitucional) se incluyen varias instituciones a nivel nacional, entre ellas, el Comité Olímpico Guatemalteco (COG) y la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG)”, dicen las crónicas.

“De acuerdo con la distribución del Presupuesto General de la Nación, el Comité Olímpico Guatemalteco, COG, tendría un aporte de 184 millones 254 mil 800 quetzales y la CDAG  737 millones 19 mil 220 quetzales”.

En otra aportación para el deporte, la Dirección General de Educación Física (Digef) recibiría para el año 2025 un aporte de 453 millones 956 mil 500 quetzales.

Dinero, dinero y más dinero, es lo que sobra y me parece que sería interesante que algún día borraran de la Constitución que el deporte debe recibir dinero por obligación y que los dirigentes deben salir a buscarlos para desarrollar y promover sus disciplinas.

Nos iría mejor porque lo que cuesta se valora más y tal y como sucede en otras realidades más o menos avanzadas, el dinero para el deporte llega en grandes porcentajes de la iniciativa privada.

Pero como solo es un sueño, el chorro de dinero seguirá llegando tan grande como siempre y solo queda apelar al sentido común de la dirigencia para ver resultados en el corto y mediano plazo. hugocastillo68@gmail.com

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