- Apenas 24 horas después de aterrizar desde Yeda con la medalla de plata de la Supercopa de España, el Real Madrid ha ejecutado un giro de guion tan drástico como inesperado. Xabi Alonso ha sido destituido como entrenador del primer equipo.
El club blanco, en un comunicado escueto pero contundente, ha anunciado que Álvaro Arbeloa asumirá las riendas del banquillo de forma inmediata.
Crónica de un final abrupto: 232 Días de luces y sombras
La etapa de Xabi Alonso en el Santiago Bernabéu termina mucho antes de lo previsto. El tolosarra, que llegó con la vitola de «heredero natural» de Carlo Ancelotti tras su éxito en Alemania, se marcha tras solo 34 partidos oficiales y 232 días en el cargo.
Aunque la victoria ante el Atlético en semifinales (2-1) dio un respiro, la derrota en la final ante el Barcelona de Flick (3-2) ha sido el detonante definitivo. Sin embargo, fuentes internas del club aseguran que el problema no es solo la derrota, sino el «cómo». La directiva sentía que al equipo «no le daba»: una alarmante falta de identidad táctica, desajustes defensivos crónicos y, lo más preocupante para la zona noble, una falta de actitud y competitividad que el Madrid no se puede permitir en las grandes citas.
Análisis: ¿Por qué Arbeloa? el retorno del «Espartano»
La elección de Álvaro Arbeloa no es casual. Si Alonso representaba la vanguardia táctica, Arbeloa representa la ortodoxia madridista y la disciplina.
Restauración del Orden: El club busca un revulsivo emocional. Arbeloa, que conoce cada rincón de Valdebebas tras su paso por las categorías inferiores, llega para imponer el «gen competitivo» que la directiva considera que se ha diluido bajo el mando de Alonso.
Conocimiento del Grupo: «El Espartano» tiene una relación cercana con los pesos pesados del vestuario y ha visto crecer a los jóvenes que hoy forman la columna vertebral del equipo.
El Reto Mbappé: Arbeloa tendrá la misión inmediata de encajar a Kylian Mbappé en un sistema que sea sólido defensivamente, algo que Xabi no logró consolidar en sus cinco meses de convivencia con el astro francés.
La tarea pendiente: 150 Días para el mundial
Con el Mundial de 2026 a solo 150 días, el cambio de entrenador en el Real Madrid tiene implicaciones globales. Jugadores como Vinícius, Valverde o el propio Mbappé necesitan estabilidad para llegar en plenitud a la cita de Norteamérica. Arbeloa no tiene tiempo para experimentos; debe ganar y convencer desde el primer minuto.
La frase del día en Valdebebas: «Al Madrid no solo hay que entrenarlo, hay que sentirlo». Este parece ser el mantra que ha empujado a Florentino Pérez a apostar por un hombre de la casa para salvar la temporada.