- Cuando parecía que la victoria en el derbi madrileño ya era noticia suficiente, el Real Madrid ha dado un golpe de autoridad que trasciende lo táctico.
En torno a las 21:30 (hora española, 13:30 en Guatemala), el rugido de los motores de un avión privado en la terminal ejecutiva del Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz confirmó lo que todo el madridismo esperaba: Kylian Mbappé ya está en Yeda.
El astro francés, cuya presencia estuvo en duda hasta el último minuto por las molestias que arrastraba, se ha unido a la expedición blanca para la final de la Supercopa de España, inyectando una dosis de adrenalina extra al vestuario de Xabi Alonso.

Un vuelo relámpago con sello de estrella
Tras un trayecto de poco más de cinco horas desde Madrid, el «7» blanco descendió de la aeronave con semblante serio y enfocado. Mbappé no viajó con el grueso del equipo días atrás para ultimar su recuperación en Valdebebas, siguiendo un plan específico de fisioterapia y trabajo en gimnasio.
Su llegada no es solo un refuerzo futbolístico; es un mensaje psicológico para su próximo rival en la final. El despliegue logístico del club para traer a su estrella en un vuelo privado subraya la importancia que el Real Madrid le otorga a este primer título de 2026.
La Incógnita de la titularidad: 24 horas clave
A pesar de la euforia que desata su presencia, el cuerpo técnico mantiene la cautela. La hoja de ruta para Mbappé es clara:
Entrenamiento matutino: Mañana viernes se incorporará a la sesión con el grupo sobre el césped de las instalaciones de entrenamiento en Yeda.
Prueba de fuego: Será en ese entrenamiento donde Xabi Alonso y el equipo médico evalúen si las sensaciones del jugador son óptimas para aguantar el ritmo de una final de alta intensidad.
La decisión: No se tomará un riesgo innecesario, pero el deseo del jugador por disputar El Clásico podría inclinar la balanza.
¿Dónde encajaría Mbappé?
Tras el excelente rendimiento de Rodrygo y la omnipresencia de Valverde en la semifinal, la entrada de Mbappé obligaría a Alonso a retocar un dibujo que hoy funcionó con precisión suiza. La gran duda es si saldrá como titular para dinamitar el partido desde el inicio o si se reservará como un «arma nuclear» desde el banquillo para la segunda mitad.