Lluvias crean crisis: CC ordena al Gobierno actuar en San Miguel Petapa (Situación)

  • El río Pinula amenaza viviendas y una conexión vial clave al sur de la capital. Mientras el Sistema Conred atiende emergencias en distintos departamentos, un amparo provisional obliga al Ejecutivo a adoptar medidas inmediatas para proteger a las familias de Villa Hermosa I.

Redacción Crónica

La emergencia provocada por las lluvias alcanzó un punto crítico en San Miguel Petapa. El avance del río Pinula, que ha destruido viviendas y socavado terrenos en Villa Hermosa I, mantiene amenazado el puente que conecta con Los Álamos y Boca del Monte. Ante el deterioro de la situación, la Corte de Constitucionalidad (CC) ordenó al Gobierno intervenir de inmediato para mitigar los daños y proteger a los habitantes de los sectores II y IV de la colonia.

La resolución, emitida el domingo 4 de octubre, añade una obligación judicial a la respuesta institucional ante las lluvias. El tribunal otorgó un amparo provisional promovido por el alcalde Mynor Morales Chávez y requirió acciones ejecutivas, administrativas y técnicas, además de medidas para proteger la vida, atender las dificultades de movilidad y prevenir nuevos daños por desbordamientos.

Para las familias próximas al cauce, la urgencia se mide en el terreno que sigue cediendo. La pérdida de viviendas y el peligro sobre el puente han convertido cada nueva crecida en una amenaza para su seguridad y para la conexión cotidiana con otros sectores del área metropolitana.

El río supera las obras de contención

Las precipitaciones del sábado 3 de octubre agravaron considerablemente la erosión. Parte de las rocas colocadas para proteger las orillas fue arrastrada por la corriente y el socavamiento avanzó hasta quedar a menos de dos metros del puente. Tres días antes, los vecinos estimaban que la distancia era de unos diez metros.

El paso vehicular permanece cerrado preventivamente en ambos sentidos. La amenaza afecta tanto a quienes viven cerca del río como a quienes utilizan esa conexión para desplazarse entre Villa Hermosa, Boca del Monte, Villa Canales y la avenida Petapa. La maquinaria municipal ha continuado los trabajos de contención, aunque el incremento de la corriente obliga a interrumpir las labores.

El domingo, Morales pidió al presidente Bernardo Arévalo una intervención inmediata y sostuvo que la magnitud del problema supera la capacidad económica municipal. Según el alcalde, las mesas técnicas instaladas desde 2024 no han producido resultados suficientes.

“Cada minuto, cada hora de inacción cuenta”, manifestó el jefe edil, en un escenario que, según la información difundida sobre la emergencia, afecta a por lo menos 200 familias.

Qué ordenó la Corte

El amparo exige al Ejecutivo adoptar medidas para mitigar los daños en los sectores II y IV de Villa Hermosa I, atender la infraestructura vial comprometida y garantizar los derechos de los habitantes, especialmente la vida. También dispone desarrollar políticas de prevención y planes de contingencia que permitan responder sin demora a futuras crecidas del río Pinula.

La CC exhortó a Arévalo a evaluar, si fuera necesario, la convocatoria al Consejo de Ministros y la declaración de un estado de excepción para atender la emergencia. Esa exhortación no equivale a que el tribunal haya declarado dicha medida: corresponde al Ejecutivo valorar su aplicación conforme a la ley.

La discusión también alcanza el manejo de la cuenca. Morales sostiene que la respuesta requiere participación del Gobierno central y de la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán (AMSA). Además, atribuye parte del aumento del caudal a descargas y conexiones provenientes de otros municipios. Esos señalamientos corresponden a la posición del alcalde y requieren evaluación técnica para establecer responsabilidades. e

Una emergencia que se extiende por el país

San Miguel Petapa concentra la atención por la amenaza sobre viviendas y el puente, pero los daños se multiplican en otras regiones. El balance divulgado por el Sistema Conred, con corte al 4 de octubre, contabiliza 1,892 emergencias desde el 19 de abril, entre ellas 528 inundaciones y 319 caídas de árboles. La temporada también acumula 544 carreteras, 34 puentes y 46 escuelas afectadas.

En las 24 horas correspondientes a ese reporte se atendieron 15 incidentes, incluidos inundaciones, deslizamientos, derrumbes, colapsos estructurales, un socavamiento y un hundimiento. Los casos se distribuyeron en Guatemala, Suchitepéquez, Alta Verapaz, Zacapa, Chiquimula y Huehuetenango.

La respuesta involucra a instituciones nacionales, municipalidades y comunidades. En el caserío Tamax, Santa María Cahabón, las inundaciones movilizaron a vecinos, autoridades municipales y personal de Conred para apoyar a las familias. En Suchitepéquez y la capital, los equipos también realizaron trabajos para retirar árboles y recuperar el paso en vías afectadas.

La lluvia mantiene el peligro

El boletín oficial del 4 de octubre advierte que un sistema de baja presión al sureste de Guatemala favorece el ingreso de humedad. La continuidad de las lluvias y la acumulación de agua en los suelos mantienen el riesgo de crecidas, inundaciones, deslizamientos, lahares y daños en carreteras.

Aunque el Insivumeh confirmó el establecimiento de El Niño, ese fenómeno no elimina las precipitaciones ni los riesgos asociados. En comunidades donde el terreno ya está debilitado, nuevas lluvias pueden agravar una emergencia que sigue abierta.

La Conred recomienda evitar cauces, barrancos y laderas, no intentar cruzar ríos crecidos y atender las instrucciones de las autoridades locales. Las emergencias pueden reportarse al 119.

En Villa Hermosa I, la prioridad inmediata es resguardar a las familias y evitar nuevas pérdidas. La orden de la CC obliga ahora al Gobierno a concretar una respuesta que atienda el peligro actual y establezca medidas de prevención frente a las siguientes crecidas del Pinula.