- Después de cuatro victorias consecutivas y 17 goles en La Liga, el campeón español debuta este miércoles ante el Feyenoord. a las 10:45 hora de Guatemala.
- El conjunto azulgrana vuelve a mirar hacia una final de Champions que se le resiste desde 2015.
Carlos María Salvado
El Barcelona de Hansi Flick ha comenzado la temporada como una máquina difícil de contener. Cuatro partidos, cuatro victorias, 17 goles a favor y apenas dos en contra constituyen una declaración de intenciones en La Liga. Sin embargo, este miércoles comienza la competición que determinará la verdadera dimensión del proyecto: la UEFA Champions League.
El Feyenoord neerlandés será el primer adversario del conjunto azulgrana en la fase de liga. El partido se disputará en el Spotify Camp Nou a las 10:45 horas de Guatemala —18:45 de Barcelona—, con un Barça que parte como claro favorito, pero que sabe que en Europa no basta con imponer su capacidad goleadora durante los primeros meses de la temporada.
El club catalán persigue su sexta Copa de Europa, la “Orejona” que no levanta desde 2015. Han transcurrido once años desde que Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar encabezaron al equipo que derrotó 3-1 a la Juventus en Berlín. Desde entonces, el Barcelona ha vivido eliminaciones dolorosas, remontadas sufridas y temporadas en las que ni siquiera logró situarse entre los principales aspirantes.
Flick ha recuperado el dominio en España, pero la Champions continúa siendo la gran asignatura pendiente de su ciclo.
Un equipo que ha comenzado goleando
El Barcelona llega al estreno europeo como líder de La Liga, con 12 puntos de 12 posibles. Venció 5-0 al Elche, 2-0 al Athletic Club, 5-2 al Rayo Vallecano y 5-0 al Valencia. Más que cuatro goleadas en sentido estricto, son cuatro victorias concluyentes, tres de ellas por cinco goles, que reflejan la superioridad alcanzada por el equipo.
La última exhibición se produjo en Mestalla. Lamine Yamal anotó dos veces, mientras Fermín López, Raphinha y Pedri completaron la goleada. El Barça dominó desde el comienzo, generó ocasiones con facilidad y volvió a demostrar que no depende de un delantero centro tradicional para encontrar el gol.
Flick resumió aquella actuación como un partido “casi perfecto”: control, dominio, creación de espacios y eficacia. La victoria dejó al campeón con 17 tantos en cuatro jornadas y confirmó que el peligro puede llegar desde distintos sectores.
Raphinha encabeza la clasificación de goleadores con seis tantos; Lamine Yamal suma cuatro y Fermín también ha comenzado la temporada con una presencia decisiva. Pedri aporta desde la segunda línea y los extremos intercambian posiciones constantemente, una movilidad que impide a los defensores encontrar una referencia fija.
La fortaleza del Barça no reside únicamente en la cantidad de goles, sino en la forma de producirlos. Presiona arriba, recupera cerca del área rival, acelera con pocos pases y llena los espacios con mediocampistas y atacantes. Flick ha construido una ofensiva en la que cualquiera puede aparecer como rematador.
Esa variedad explica que el equipo haya marcado más de cuatro goles por encuentro sin necesitar un “9” permanente. Pero Europa plantea otra prueba: comprobar si la misma propuesta puede sostenerse ante adversarios con más calidad para superar la presión y castigar los espacios que deja la defensa adelantada.
Ganar en España ya no es suficiente
El técnico alemán ha conquistado dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas desde que llegó al banquillo azulgrana. Ese balance devuelve estabilidad y autoridad al Barcelona dentro de España, pero también eleva la exigencia.
La Liga ya no es el único parámetro para medir su trabajo. Después de recuperar la hegemonía nacional, Flick necesita llevar al equipo hasta la final europea y demostrar que su fútbol también puede imponerse durante las eliminatorias.
En su primera campaña, el Barça llegó a las semifinales y quedó fuera ante el Inter de Milán en una serie dramática. En la temporada siguiente fue eliminado por el Atlético de Madrid en los cuartos de final. Fueron dos avances importantes respecto de años anteriores, pero también dos advertencias: en la Champions, los errores defensivos y la incapacidad para administrar determinados momentos pueden destruir en minutos el trabajo de toda una temporada.
Flick no rehúye ahora el objetivo.
“Todos los grandes equipos sueñan con ganarla. Es la competición más importante, pero tenemos que demostrar que podemos hacerlo. Eso es lo que queremos”, declaró en la conferencia previa al debut.
El entrenador insistió en que la calidad individual no será suficiente. Exige que sus futbolistas mantengan la intensidad, la comunicación y el trabajo colectivo que han mostrado en el campeonato español.
Lamine Yamal expresó la misma ambición: “No hay más motivación que la Champions. Es la competición más especial”. El joven atacante también dejó una idea que define el espíritu de este Barcelona: en Europa todos deben correr y presionar, incluidas las estrellas, porque cualquier rival puede aprovechar la falta de esfuerzo.
Feyenoord, un primer examen que no admite descuidos
El Feyenoord aparece como un rival accesible si se comparan las plantillas, pero llega invicto en su campeonato y sin la obligación de asumir el control del partido. Puede replegarse, reducir espacios y esperar una pérdida del Barcelona para atacar rápidamente.
Para el conjunto catalán, el objetivo no será únicamente ganar. También deberá evitar que la confianza derivada de sus goleadas en España se convierta en precipitación. En el nuevo formato de la Champions, la diferencia de goles puede resultar importante para ordenar una tabla única de 36 clubes.
Los ocho primeros clasificados avanzarán directamente a los octavos de final; los equipos situados entre el noveno y el vigesimocuarto puesto deberán disputar una eliminatoria adicional. Comenzar con una victoria amplia puede adquirir valor cuando se definan las posiciones en enero.
Flick mantendrá buena parte del equipo que venció al Valencia. Eric García no estará disponible por sanción, mientras Frenkie de Jong y Roony Bardghji continúan fuera por lesión. El técnico convocó a 22 jugadores del primer equipo y al delantero del filial Hamza.
Una ruta con verdaderas pruebas
Después del debut, el calendario elevará progresivamente la dificultad. El Barcelona visitará al Galatasaray el 13 de octubre y una semana más tarde enfrentará al París Saint-Germain en Francia. Posteriormente recibirá al Aston Villa, viajará para medirse con el Sabah, jugará en casa contra el Manchester City, visitará al Sporting de Portugal y cerrará la fase de liga ante el Como.
Los encuentros contra PSG y Manchester City ofrecerán una medida más exacta del nivel del equipo. Son adversarios capaces de resistir la presión azulgrana, dominar el balón y explotar los espacios. Terminar entre los ocho primeros evitaría dos partidos adicionales y podría ofrecer una ruta menos desgastante hacia las rondas decisivas.
La final se disputará el 5 de junio de 2027 en el estadio Metropolitano de Madrid. Llegar allí es el gran propósito de un proyecto que ya ha demostrado que puede gobernar el fútbol español, pero todavía debe conquistar Europa.
El inicio liguero invita al optimismo: el Barcelona marca, domina y parece divertirse mientras juega. No obstante, la Champions exige algo más que brillantez. Exige controlar los momentos difíciles, defender cuando el rival impone condiciones y sobrevivir a las noches en que el gol no aparece.
Flick ha puesto nuevamente en marcha su máquina goleadora. Ahora comienza la tarea que tiene pendiente: convertir su poder ofensivo en una campaña europea completa y devolver la “Orejona” a Barcelona.
La jornada de este miércoles
La primera jornada de la UEFA Champions League continúa este miércoles 9 de septiembre con seis encuentros. Estos son los horarios de Guatemala:
10:45 horas
- Barcelona–Feyenoord
- Stuttgart–Viking
13:00 horas
- París Saint-Germain–Slovan Bratislava
- Napoli–Arsenal
- Liverpool–Atlético de Madrid
- Sporting de Portugal–Galatasaray
Además del estreno del Barcelona, sobresalen el duelo entre Napoli y Arsenal y la exigente visita del Atlético de Madrid a Anfield para enfrentar al Liverpool.