- En la UEFA Champions League se anticipan duelos de alto voltaje y obliga a los favoritos a mostrar su verdadera dimensión desde septiembre.
- PSG defiende la corona; Arsenal, Barcelona, Real Madrid, Manchester City, Bayern y Liverpool suspiran por el título.
Carlos María Salvado
Madrid – La Champions League ya no concede tres meses para despertar. El formato de 36 equipos, con ocho adversarios diferentes y una clasificación única, convirtió el sorteo en la primera prueba competitiva de la temporada. No todos los candidatos recorrerán el mismo camino: algunos podrán administrar fuerzas; otros deberán jugar partidos de eliminación mucho antes de que comiencen oficialmente las rondas a doble encuentro.
El Paris Saint-Germain (PSG), campeón de las dos últimas ediciones, tendrá que recibir al Barcelona y visitar al Manchester City. Arsenal se encontrará con Real Madrid, Bayern Múnich, Borussia Dortmund y Napoli. El Barca viajará a París, Lisboa, Estambul y Bakú, además de recibir al City. Y el Atlético, que sueña con disputar la final en su propio estadio, deberá pasar por Anfield y enfrentarse en Madrid con Bayern y Manchester United.
La fase liga comenzará el 8 de septiembre y terminará el 27 de enero. Los ocho primeros avanzarán directamente a octavos; del noveno al vigésimo cuarto disputarán un repechaje a doble partido y los doce últimos quedarán eliminados. La posición también ordenará el cuadro: terminar arriba significa jugar la vuelta de las eliminatorias en casa y quedar protegido, hasta las rondas finales, frente a otros equipos de clasificación semejante. Por eso no se trata únicamente de clasificar, sino de ocupar una zona que reduzca partidos y mejore la ruta hacia la final del 5 de junio de 2027 en el Metropolitano de Madrid.

Los partidos que definirán la fase
El duelo más atractivo del sorteo es PSG-Barcelona. Luis Enrique se medirá con el club al que condujo a su última Champions en 2015, mientras Lamine Yamal y Raphinha desafiarán a un campeón que ha convertido la presión, la velocidad y la posesión agresiva en una identidad. El PSG también visitará al Manchester City, encuentro que medirá al proyecto más estable de Europa reciente contra un City que comienza la era posterior a Pep Guardiola.
Barcelona-Manchester City tiene el potencial de convertirse en el gran espectáculo ofensivo. Lamine frente a Erling Haaland resume el cartel, pero el verdadero interés estará en la reconstrucción del mediocampo: Rodri dejó Manchester para incorporarse al Barcelona y el City invirtió en Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi. Hansi Flick deberá demostrar que su ataque móvil puede sobrevivir a una presión de máxima exigencia; Enzo Maresca, que el City sigue siendo reconocible después de una década definida por Guardiola.
Arsenal-Real Madrid será otro examen de candidatura. El subcampeón europeo recibe al club de las quince coronas, ahora dirigido nuevamente por José Mourinho. El Madrid también abrirá contra el Inter en el Bernabéu, una cita cargada de memoria para el técnico portugués, campeón con los italianos en 2010. Bayern-Arsenal, Liverpool-Atlético y Manchester United-Bayern completan una colección de partidos que antes solo aparecía en las eliminatorias y que ahora marcará la tabla desde las primeras jornadas.
Hay, además, duelos capaces de alterar la clasificación sin el brillo publicitario de los anteriores.
PSG el favorito a derribar
El primer favorito debe ser el PSG. No solo porque defiende el título, sino porque repitió la corona venciendo al Arsenal por penales y conserva una estructura que ya sabe competir bajo presión. La continuidad de Luis Enrique, una plantilla acostumbrada a dominar desde la intensidad colectiva y la incorporación de Ferran Torres fortalecen un ataque que no depende de una sola figura. Su calendario, sin embargo, puede resultar la primera trampa.
Si termina entre los cuatro primeros, el campeón conservará una ruta razonable y llegará a marzo con menos desgaste. Si cae al repechaje, su profundidad seguirá haciéndolo temible, pero deberá agregar dos partidos a un curso condicionado por el Mundial de 2026..
Tres que persiguen la Copa
Arsenal aparece inmediatamente detrás. Alcanzó la final anterior, posee una plantilla en edad competitiva y ha aprendido a jugar eliminatorias sin abandonar su estructura. Declan Rice sostiene el centro del campo y la madurez acumulada convierte al conjunto inglés en algo más que una promesa. Su problema es el sorteo más exigente entre los aspirantes: Madrid y Dortmund en Londres; Bayern, Napoli y Betis fuera. Conseguir un puesto entre los ocho primeros sería ya una demostración de fortaleza y podría convertir el trayecto posterior en una ventaja.
El Barcelona ofrece el ataque más imprevisible. Flick no dispone todavía de un nueve clásico consolidado, pero Raphinha comenzó la Liga marcando como falso delantero, Fermín llega desde segunda línea y Lamine obliga a modificar cualquier defensa. La llegada de Rodri le da control y jerarquía europea a un mediocampo que ya contaba con Pedri. Su calendario mezcla dos gigantes —PSG y City— con ambientes incómodos en Lisboa y Estambul. Si resuelve esos viajes y evita el repechaje, tendrá plantilla y fútbol para llegar a Madrid; si concede demasiado en defensa, el formato castigará cada desajuste.
El Real Madrid nunca puede ocupar un escalón secundario en esta competición. Kylian Mbappé llega después de marcar 15 goles en la Champions anterior, aunque todavía persigue su primera copa europea. Mourinho aporta conocimiento del torneo, capacidad para sobrevivir a escenarios adversos y un componente emocional que puede devolver dureza competitiva al equipo. Su itinerario es equilibrado: Inter, PSV, Leipzig y LASK en casa; Arsenal, Roma, Shakhtar y AEK fuera. El Madrid tiene una oportunidad clara de acabar entre los ocho primeros, pero necesitará construir un equipo y no limitarse a la suma de estrellas.

¿City, Bayern y Liverpoopl…?
Manchester City conserva a Haaland y mantiene recursos económicos extraordinarios, pero atraviesa la mayor transición de su ciclo moderno. La salida de Guardiola y de Rodri obliga a Maresca a reconstruir automatismos mientras afronta el calendario más áspero: PSG, Napoli y Sporting en casa; Barcelona, Oporto y Leipzig fuera. Su talento basta para clasificar, pero la lucha por el top ocho no admite semanas de aprendizaje. Hoy representa el favorito con más interrogantes.
Bayern posee una ruta más amable. Recibe a Arsenal y Betis, visita al Atlético y al United, y dispone de cuatro encuentros frente a Lille, Bodø/Glimt, Slavia y Viking para acumular puntos. Harry Kane continúa siendo garantía de gol y el peso del club obliga a colocarlo entre los candidatos. Su prueba será defensiva: dominar Alemania no basta.
Liverpool fue uno de los ganadores del sorteo. Atlético e Inter son adversarios de jerarquía, pero el resto de su calendario —Oporto, Villarreal, Lens, Brujas, Fenerbahçe y LASK— le permite aspirar seriamente a las primeras posiciones. Es quizá el aspirante cuya ruta inicial mejora más sus probabilidades.
La segunda línea
Inter, Atlético, Borussia Dortmund y Napoli forman la segunda línea. El Inter tendrá que visitar al Madrid y al Dortmund, pero recibe a Liverpool y posee experiencia reciente en rondas decisivas. Napoli parte desde el bombo tres con un calendario favorable fuera de sus choques con Arsenal y City. Dortmund evitó varios gigantes y puede colarse entre los ocho primeros. El Atlético, en cambio, afronta Liverpool, Bayern y United: su ventaja es que una eventual final se jugará en el Metropolitano, una motivación enorme, pero primero debe evitar que el homenaje soñado se convierta en presión.
La primera escala de favoritos queda encabezada por PSG; detrás aparecen Arsenal, Barcelona y Real Madrid; un tercer grupo reúne a City, Bayern y Liverpool. No es una sentencia, apenas la fotografía posterior al sorteo. La Champions se decidirá por lesiones, evolución táctica y capacidad para llegar fresco a primavera. Pero el nuevo formato ha cambiado el significado del comienzo: las grandes noches ya no esperan a marzo. Desde septiembre, cada punto puede dibujar —o destruir— la ruta hacia Madrid.
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